La semilla y la cizaña

Personajes

EL SEMBRADOR
LA CIZAÑA
LA INOCENCIA
EL PAGANISMO
LA GENTILIDAD
EL ASIA
EL ÁFRICA
LA AMÉRICA
LA EUROPA
LA IRA
EL CIERZO
LA IDOLATRÍA
EL JUDAÍSMO
LA NIEBLA
EL LUCERO
MÚSICOS
ACOMPAÑAMIENTO
Tócase una caja de guerra y sale del primer carro la Cizaña, vestida de demonio, con bengala y espada.
CIZAÑA Abra horrible la boca
el báratro en los labios de esta roca
y arrójeme violento
el humoso bostezo de su aliento
a acaudillar valiente
las numerosas huestes de mi gente
para aquella gran lid, cuyo trofeo
Lucas lo diga, dígalo Mateo,
cuando uno y otro digan cuán extraña
al mundo fue la lid de la Cizaña.
¡Oh tú que en las obscuras
bóvedas tristes de esas peñas duras
tus cóleras reprimes,
y preso bramas y encerrado gimes,
por abortar tus sañas
el caduco verdor de esas campañas
donde son tus horrores
tala de mieses, árboles y flores,
Cierzo abrasado y ciego,
monstruoso embrión de aire y de fuego,
pues por adonde pasas
no se sabe si hielas o si abrasas!
Rompe a mi voz la estrecha
prisión que tiene Dios a tu ira hecha,
pues forajido esclavo suyo eres.
Sale del segundo carro el Cierzo, vestido de demonio, con plumas y bengala
CIERZO Aquesas son mis señas, ¿qué me quieres?
CIZAÑA Que te vengas conmigo.
CIERZO Ya sabes que veloz tus pasos sigo
siempre que contra el sol en la campaña
se conjuran el Cierzo y la Cizaña
a hacerle tú sus frutos infelices
y yo a arrancarle todas sus raíces,
pues soplando impaciente
las ráfagas que vienen del Poniente
de las cóleras mías,
el espíritu dijo de Isaías
—que de mí solo esto entenderse puede—
que todo el mal del Aquilón procede.
¿Pero dónde me llevas?
CIZAÑA A hacer de ti tan nunca vistas pruebas
que aun la voz que las dice las ignora.
Yo… mas luego lo oirás, atiende ahora.
Ira de Dios, que dentro
del abismo encerrada, pues tu centro
vio Juan cuando arrojada
la piedra que cayó precipitada
del alto monte, entre su impulso mismo
trajo tras sí las llaves del abismo,
sus monstruos abortando entre humo y llamas…
Sale del tercer carro la Ira, armada y con alas
IRA Esas mis señas son, ¿a qué me llamas?,
que yo cuando vio Juan abrirse el pozo,
lumbrera de este oscuro calabozo,
la Ira fui, en quien también vio que salían
en numerosas tropas, que cubrían
al sol, bien que de cárcel tan angosta,
armados escuadrones de langosta,
siendo con el rumor de lides graves
del monte fieras y del viento aves,
y pues el monstruo soy que es ave y fiera,
¿qué me quieres?
CIZAÑA Después lo oirás, espera.
Caliginoso espanto,
que al sol la luz apagas con el llanto,
pavorosa tiniebla,
noche intrusa del día, parda Niebla,
quien sus estragos hizo
batería las balas del granizo,
siempre que en tristes pálidos desmayos
les borras los abriles y los mayos
y vaga entre él y el mundo siempre andas…
Sale del cuarto carro la Niebla, con manto negro
NIEBLA Aquesas son mis señas, ¿qué me mandas?,
que obediente a tus voces
rompo la densidad de estos veloces
aires, que entupecidos
fueron de Job lamentos y gemidos
cuando dijo que era
la humana vida nave que ligera
al día sus ornatos deslucía,
pues a pesar del día,
viendo el vapor que su verdor destruye,
como flor nace y como sombra huye.
Ya que juntos nos tienes,
dinos contra qué fértil mies previenes
tanta lid, que has juntado
a los tres hoy aquí, que ya asustado
de uno en otro horizonte,
el orbe tiembla desde el valle al monte,
viendo al Cierzo en campaña,
la Langosta, la Niebla y la Cizaña.
LAS DOS ¿Cuáles son tus intentos?
CIZAÑA Yo, si basto, les diré, oíd atentos.
Tanto Dios enamorado
el barro del hombre estima
que, como amante, anda siempre
usando embozos y cifras.
Olvidado (permitid
que en este estilo lo diga,
que aunque no se olvida Dios
basta mostrar que se olvida)
aquel primero delito
en que, fingiendo mi envidia
en la voz de la serpiente
cariñosa la malicia,
sembró la primer cizaña,
cuyo nombre me eterniza
por los siglos, en memoria
de mi aplauso y de su ruina…
Este es lugar muy común;
y así, aparte sus noticias,
de mi primero concepto
a correr vuelvo la línea.
Tanto Dios enamorado
el barro del hombre estima
que ronda a su amor usando
de disfraces y de enigmas.
Divinas y humanas letras
en varios textos lo digan,
de cuyas autoridades
ociosas están las citas,
pues no ignoráis que le llaman,
ya humanas y ya divinas
letras, una y muchas veces,
en voz activa y pasiva,
el sacerdote y el ara,
la hostia y quien la sacrifica,
redentor y redención,
legislador y ley misma,
quien da la luz y la luz,
la vida y quien da la vida,
la nube y la lluvia de ella,
el rocío y quien le envía,
puerta y quien la puerta abre,
el médico y medicina,
la cïencia y quien la lee,
el camino y quien le guía,
el cordero y el pastor,
el jüez y la justicia,
sin otros muchos lugares
de cuya suma infinita
ninguno me asombra tanto,
me asusta y me atemoriza
como aquel que, como dije,
en pasiva voz y activa,
bien como esotros le llaman…
LAS TRES ¿Qué?
CIZAÑA Sembrador y semilla,
porque no sé qué misterio
en sí guarda, incluye y cifra
ser semilla y sembrador,
que siempre que es de mí oída
esta parábola, el pecho
se me estremece, la vista
se me turba, titubea
el labio, la voz delira,
la lengua se me entorpece,
el cabello se me eriza,
el discurso se me pasma,
el sentido se me quita
y el corazón, rey de todos,
tanto del uso se priva
que cuando se abrasa más
late con alas más tibias.
En fin, aqueste atributo,
que sembrador le apellida
y semilla juntamente,
el asunto es de mis iras,
para cuya inteligencia
es bien que primero diga
la parábola a la letra,
para que después de oída
sepáis para lo que os llama
el rencor de mis desdichas.
Oíd, porque aunque en mi voz
habló siempre la mentira,
habla hoy la verdad, pues hablan
de mí sus evangelistas.
Semejante, dice (¡ay, triste!,
que no sé cómo prosiga,
que como es verdad no encuentro
razones con qué decirla),
semejante, dice (¡ay, triste!)
Cristo por su boca misma
es la palabra de Dios
al que sale con el día
a sembrar, y en cuatro partes
de la tierra fertiliza
los sembrados con el grano
que ella o logra o desperdicia,
cuyo sentido (¡qué pena!),
cuyo misterio (¡qué ira!),
cuyo secreto (¡qué rabia!)
de esta suerte él mismo explica:
el que cae en pedregosa
tierra, sobre piedras frías,
no echando en ella raíces
con el aire se marchita;
el que cae en los caminos
que los pasajeros pisan,
no se cubre, con que es pasto
de las aves de rapiña;
el que en tierra cae viciosa,
como malas hierbas cría,
de ellas sufocado el grano
con el mal lado se vicia;
el que cae en fértil tierra
que con sazón le reciba,
ciento por uno a su dueño
hace que sus mieses rindan.
Hasta aquí es la letra, y pues
para entenderla es precisa
cosa otro sentido, vamos
ahora al de la alegoría.
Aquel lejano bajel
que pez y ave se imagina,
pues a un tiempo vuela y nada
sobre las espumas rizas,
es, si de mis conjeturas
la ciencia nunca aprendida
y siempre docta no engaña,
el que otro texto publica
la nave del mercader,
que de remotas provincias
trae el trigo por tesoro
de sus celestiales Indias.
Dejemos en esta parte
si la nave significa
alguna intacta pureza
que en sus entrañas conciba
el trigo, de cuyo grano
se amase el pan de la vida,
pues ser nave en esos mares,
cuyo nombre en la latina
frase es maria, claramente
en dos sentidos se explica:
el que yo temo, supuesto
que ninguno habrá que diga
nave y maria que no haya,
si a la nave la ene quita
y al maria muda el acento,
dicho ave y dicho María,
y vamos, pues, a que si a una
luz ambos textos se miran,
ambos parece que al fin
que más temo se encaminan,
que es a los frutos de un pan
de que ya fueron premisas
tantas figuras y sombras
en las dos leyes antiguas.
Dígalo en la natural
(¡ay de mí!) el que sacrifica
Melquisedech la primera
vez que por hostia le aplica.
El pan de proposición,
que allá en los primeros días
celebraron los hebreos,
lo diga en la Ley Escrita.
Pues siendo así que ya en una
parte el texto verifica
que es semilla la palabra
de Dios, y en otra averigua
que el trigo de aquella nave
a quien siempre el austro inspira
y nunca el ábrego toca,
también de aquesa semilla,
que ha de dar ciento por uno
si en tierra cae pura y limpia,
quién duda (¡ay de mí!), quién duda,
que de unión tan peregrina
como son pan y palabra,
bien que son cosas distintas,
siendo él materia, ella forma,
se venga a hacer algún día
algún grande sacramento,
cuya inmensa maravilla
imaginada me asombra:
¡mirad lo qué será vista!
Y así, pues en cuatro partes
de la tierra nos avisa
la letra que ha de caer
esta semilla, que mixta
es semilla y es palabra,
y la tierra dividida
en cuatro partes está,
y somos cuatro las Iras,
en buen duelo cuatro a cuatro
tratemos de destruirla,
que si a todo el mundo alcanza
de su siembra la doctrina,
es bien que de todo el mundo
infestemos las provincias
para que no lleguen nunca
a granarse las espigas
que han de dar ciento por uno,
haciendo que la fatiga
de ese nuevo sembrador
coja en la cizaña espinas,
coja piedras en el cierzo,
coja en la langosta aristas
y finalmente en la niebla
que el trigo anubla y marchita,
lo que comúnmente llaman
o tizoncillo o neguilla.
Este es el fin para que
mis temores os animan,
mis sentimientos os llaman,
mis rencores os incitan,
mis cóleras os invocan,
mis alientos os inspiran,
mis persuasiones os mueven,
mis armas os acaudillan
y mis venganzas, en fin,
os convocan y os alistan,
porque asentado el principio
de que siempre que se diga
semilla y palabra son
las dos una cosa misma,
verá el mundo en sus teatros
representar este día
qué misterio es el que en sí
incluyen, guardan y cifran
las dos parábolas de
la cizaña y la semilla.
CIERZO Tanto cada uno, Cizaña,
de nosotros participa
tus rencores que no dudo
que cada uno solicita
el mismo fin que tú, y yo
te ofrezco de parte mía
las ráfagas de quien ya
dije que dijo Isaías
lo del Aquilón, con quien
se equivocaran mis iras;
y así la parte que a mí
me tocare destruirla
de esa sementera, yo
lo haré con tan grandes ruinas
que a mis embates no solo
la débil caña pajiza
de la mies temblará, pero
aun la más robusta encina,
porque fue alimento un tiempo,
haré que arrancada gima,
siendo esqueleto del prado
envuelta entre sus cenizas.
IRA Yo la mayor, la más fiera,
la más crüel, más impía
plaga de cuantas el cielo
permitió que a Egipto aflijan,
con mi rencor inspirada,
pondré tal pavor y grima
en sus sembrados que sea
la peste de las campiñas,
talándolas de manera
voraz la inundación mía
que piensen que la langosta
es el fénix de las hidras,
pues en la hoguera que una
muera, haré que siete vivan.
NIEBLA Antes de nacer el trigo
a helarle el Cierzo se anima;
a talarle la langosta
después de nacido aspira,
pero yo no solo antes
que nazca, que crezca y viva
le destruiré, pero cuando
haya tan fértil, tan rica
mies que le grane, granado
le anublará mi malicia,
tan quemado de la niebla
que sean las manchas mías
negros carbones que corten
el oro de sus espigas.
CIZAÑA Pues yo viciaré la tierra
que me toque con espinas
y malas hierbas, de modo
que se ahoguen las semillas,
siendo en el efecto estragos
lo que al parecer delicias.
Y porque mejor se entienda
la alma de la alegoría,
en la representación
de esta imaginada cisma
villano rústico traje
hoy a los cuatro nos vista,
y en forma de labradores
que sus jornales codician,
domésticos enemigos
seamos en las familias
de los mayorales que
en sus pechos nos admitan.
LOS TRES Dices bien, pues de esa suerte
más el sentido se explica.
CIZAÑA Pues siendo así que en los cuatro
está jurada la liga,
¡arma contra este misterio!
LOS TRES ¡Guerra contra aqueste enigma!
CIZAÑA ¡Fuego contra…
VOCES EN LA NAVE ¡Amaina, amaina!
CIZAÑA Que amainemos nos avisa
de nuestro rencor las velas.
CIERZO Mal por oráculo intimas
lo que es acaso; ¿no ves
que aquella voz mal distinta
faena es del mar, que cansada
llegó a tierra?
CIZAÑA Pues prosiga
nuestro homenaje y el viento
una y otra vez repita:
¡arma contra este misterio!
LOS TRES ¡Guerra contra…
SEMBRADOR ¡Amaina, y vira
al puerto!
Aparece una nave, y viene en ella el Sembrador de galán labrador, la Inocencia de villano, y el Lucero vestido de pieles.
CIZAÑA ¿Y eso es acaso?
IRA Claro está, que esa barquilla
que ha respondido al intento
viene costeando a la orilla.
SEMBRADOR ¡Ah de la tierra!
NIEBLA Del mar
hablan.
CIZAÑA Hasta en él explican
ser la parábola pues,
si me atrevo a repetirla,
fue un barco dentro del mar
cátedra en que se predica.
SEMBRADOR ¡Ah de la tierra! Atended,
oíd la palabra mía
las cuatro partes del mundo,
desde el norte al mediodía,
desde el poniente al levante.
CIZAÑA A ninguno se permita
responder. Pues con la tierra
habla, responda ella misma,
y por si acaso una parte
respondiere agradecida,
vamos a tomar nosotros
trajes que a los cuatro finjan,
villanos para labrarla,
nobles para destruirla.
CIERZO Vamos, y porque sus voces,
de las nuestras confundidas,
no las oigan los mortales,
repitamos cuando él diga:
SEMBRADOR ¡Ah de la tierra! Atended,
oíd la palabra mía.
LOS CUATRO ¡Guerra contra este misterio,
arma contra aqueste enigma!
Vanse los cuatro
INOCENCIA Mal te recibe la tierra,
yerma, despoblada y fría
pues ninguno te responde
y son los vientos que inspiran
destemplados soplos cuyo
hielo nos pasma.
SEMBRADOR Aunque impía,
aunque crüel, aunque ingrata
con rigores me reciba,
la he de tomar, pues a este
fin, en las puras, las limpias
entrañas de aquesta nave
traigo la fértil, la rica
provisión de trigo que
ha de ser cosecha mía.
¡A tierra, a tierra, Lucero!
INOCENCIA ¿Qué va, si su playa pisas,
que por ti dice esta noche
aquello del sol tirita?
SEMBRADOR Buena la noche será
por más que el hielo me aflija.
INOCENCIA Eso de ser noche buena
el que se holgare lo diga,
porque yo, que la Inocencia
soy, aunque en tu compañía
vengo, de todas tus fiestas
no sé más que las vigilias.
SEMBRADOR Lucero, pues que mi voz
no oyeron, de mi venida
dé la tuya testimonio.
LUCERO Sí haré, porque la voz mía
sea, señor, la primera
que dé de tu sol noticias.
INOCENCIA ¿Mas que es clamar en desierto,
según que nadie le mira?
LUCERO Cantando ¡Ah de la tierra!
Sale del primer carro el Asia, vestida a lo judío, enun elefante, y responde cantando
ASIA ¿Quién llama?
LUCERO Quien viene a pedir albricias.
ASIA ¿De qué?
LUCERO De que el cumplimiento
llegó de las profecías.
ASIA ¿Cómo?
LUCERO Como el sembrador
amanece con el día
a ser en trigo y palabra…
ASIA ¿Qué?
LUCERO …sembrador y semilla.
Albricias, mortales,
albricias, albricias,
que viene el Lucero
del Sol de Justicia,
trayendo, según
sus voces publican,
en trigo y palabra
el pan de la vida.
ASIA Sembrador que de esos mares
rizando la espuma vienes
y en enigmas nos previenes
maravillas singulares,
Asia soy, bien mi semblante
y mi traje lo publica,
fértil ocupando y rica
la espalda de este elefante,
que como mi altiva frente
fue la primera que el sol
coronó con su arrebol
en los campos del Oriente,
así la primera he sido
que a tu voz he despertado,
porque el Lucero me ha dado
nuevas de que a mí ha venido
mercader de trigo, y bien
sin él mis trojes no están,
pues de la casa del pan
yo soy señora en Belén;
¿qué me quieres?
SEMBRADOR Aunque aquí
Asia, que es tu hermosa esfera,
la siembra ha de ser primera,
tengo de hablar desde aquí
con todas las cuatro partes
del mundo y así podrás,
pues vecina a África estás,
valiéndote de tus artes
darla aviso, si codicias
extender allá mi fama.
ASIA Cantando ¡Ah del África!
En el segundo carro África, en un león, vestidade moro
ÁFRICA Cantando ¿Quién llama?
ASIA Quien viene a pedir albricias,
que viene el Lucero
del Sol de Justicia,
trayendo, según
sus voces publican,
en trigo y palabra
el pan de la vida.
ÁFRICA Supuesto que vuela hoy
tu voz de una en otra esfera,
aunque Asia fue la primera
que vio tu luz, yo, que soy
África, cuyo blasón,
a pesar del tiempo viva,
la cerviz domando altiva
de este africano león,
también como más vecina
de Asia tu fama escuché
y con codicia llegué
de esta siembra peregrina,
que aunque la casa del pan
tuvo, por dichas extrañas,
también tengo yo campañas
que a ciento por uno dan.
SEMBRADOR Pues si ya quien soy indicias,
a otros mi nombre derrama.
ÁFRICA Cantando ¡Ah de la Europa!
EUROPA Cantando ¿Quién llama?
En el tercer carro Europa, a lo romano, sobre un toro
ÁFRICA Cantando Quien viene a pedir albricias,
que viene el Lucero
del Sol de Justicia,
trayendo, según
las voces publican,
en trigo y palabra
el pan de la vida.
EUROPA Tras Asia y África yo,
que hoy navego viento en popa
golfos de átomos, y Europa
soy como mejor mostró
este animado bajel
que a oposición de aquel leño
surca el mar, siendo diseño
de mis provincias su piel,
también, aunque la tercera
llego, llego prevenida
de que en este pan de vida
tengo de ser la primera,
y tanto, que de mi celo
no dudo que a la remota
América, que hoy ignota
está, ha de alcanzar el vuelo
de mi fe, por horizontes
transcendiendo nunca hollados
montes de agua fabricados
sobre piélagos de montes;
mira, pues, si desperdicias
lo luciente de tu llama.
EUROPA Cantando ¡Ah de América!
En el cuarto carro América sobre un caimán, a loindio.
AMÉRICA Cantando ¿Quién llama?
EUROPA Cantando Quien viene a pedir albricias,
que viene el Lucero
del Sol de Justicia,
trayendo, según
sus voces publican,
en trigo y palabra
el pan de la vida.
AMÉRICA Yo, que en otros hemisferios
ciega vivo, hasta tener,
Europa, luz tuya y ser
colonia de tus imperios
de esa otra parte del mar,
a tu voz respondo ahora,
mostrando que nadie ignora
la venida singular
de esta siembra.
SEMBRADOR Pues primicias
vuelve a dar, Juan, de mi fama.
LUCERO Cantando ¡Ah de la tierra!
TODAS ¿Quién llama?
LUCERO Quien viene a pedir albricias.
TODAS ¿De qué?
LUCERO De que el cumplimiento
llegó de las profecías.
TODAS ¿Cómo?
LUCERO Como el sembrador
amanece con el día
a ser en trigo y palabra…
TODOS ¿Qué?
LUCERO … Sembrador y semilla.
Albricias, mortales,
albricias, albricias.
TODOS Que viene el Lucero
del Sol de Justicia,
trayendo, según
sus voces publican,
en trigo y palabra
el pan de la vida.
ASIA Ya que de toda la tierra
las cuatro partes están
convocadas, de ese pan
nos di el misterio que encierra.
SEMBRADOR Sí diré, porque a ninguno
sus frutos no he de negar:
¿queréis trigo que sembrar,
que ha de dar ciento por uno
con condición de que a mí,
quien quiera admitirle fiel,
solo me ha de pagar de él
diezmos y primicias?
TODOS Sí.
ASIA Pero aunque hemos respondido
el sí todos, yo quisiera,
pues al fin soy la primera
que tus intentos ha oído,
decir con qué condición,
y es que a la tierra no toca
que sea mucha o que sea poca
la cosecha, que esta acción
es del mayoral que en ella
siembra, ara, cultiva y labra;
y así el trigo, o la palabra
de aquesa semilla bella,
el mayoral ha de ser
quien la admita en pacto igual;
habla con mi mayoral,
que lo que yo puedo hacer
es disponerme, mas no
labrarme, que su fatiga
es la que a la tierra obliga.
SEMBRADOR ¿Quién es tu mayoral?
Sale el Judaísmo
JUDAÍSMO Yo,
que soy aquí el Judaísmo,
mayoral del Asia soy,
pues por dueño suyo estoy
coronado desde el mismo
instante que posesión
a mi errante pueblo dan
las fuentes del Jor y el Dan
en tierra de promisión
el día que su elemento,
lleno de espanto y asombros,
vio pasar sobre mis hombros
el Arca del Testamento,
a cuya vista volvió
atrás, quedando en memoria
por padrón de esta victoria
los muros de Jericó;
y así conmigo has de hacer
el concierto que deseas,
¡oh tú, quienquieras que seas,
sembrador o mercader!
ÁFRICA Y yo respondo lo mismo,
y así has para trato igual
de hablar a mi mayoral.
SEMBRADOR ¿Y quién es?
Sale el Paganismo
PAGANISMO El Paganismo;
aquel libre pueblo, aquel
que hasta hoy no a ley se sujeta,
hasta que llegue un profeta
de la línea de Ismael
y Agar, de quien descendí
de tanta soberbia lleno
que con nombre de agareno
dios ninguno conocí;
y así, sembrador, conmigo
se ha de tratar, no con ella,
la siembra de África bella.
EUROPA Yo también lo mismo digo
de la suprema deidad
a quien hoy sujeta estoy.
SEMBRADOR ¿De Europa el mayoral hoy
quién es?
Sale del tercer carro la Gentilidad, a lo romano,con bastón y corona de laurel
GENTILIDAD La Gentilidad.
El romano imperio en mí,
cabeza del mundo ahora,
diversos dioses adora,
y puesto que dueño fui
de Europa y del mundo luego,
pues Asia y África están
sujetas a mí y me dan
tributos que de ambas llego
a cobrar, antes conmigo
que con ellas has de hablar,
pues me toca a mí juzgar
o tu premio o tu castigo,
porque la justicia es mía.
AMÉRICA Y yo, América, también
lo mismo digo.
SEMBRADOR ¿Pues quién
reina en ti?
La Idolatría,
con quien la Gentilidad
ignoradas treguas hizo,
pues con ella solemnizo
en la multiplicidad
de dioses, pero tan vana
en el culto que les doy,
que el mismo que adoro hoy
dejo de adorar mañana.
Sale Idolatría
SEMBRADOR De esos errores el fruto
es que tengo de sacar
que todos me habéis de dar
una verdad por tributo,
que a eso mi padre me envía.
JUDAÍSMO ¿Quién es tu padre?
SEMBRADOR Si fiel
sabes de mí, sabrás de él.
JUDAÍSMO Pues antes que pase el día
toma tierra; trataremos
de qué manera ha de ser;
y vosotras descender
podéis también, porque estemos
atentos a su razón
todos y todos veamos
qué fruto de ella sacamos.
ASIA Pues ya que la información
primero misterio encierra,
digan todas las criaturas…
TODOS Gloria a Dios en las alturas
y paz al hombre en la tierra.
JUDAÍSMO Decís bien; y yo el primero,
pues que viene por mi bien,
fiestas le he de hacer también;
y así de estas palmas quiero
cortar ramas que arrojar
a sus pies, después el manto;
digan todos: «Santo, santo
es el que habló desde el mar».
Y pues su padre el autor
es del bien que nos previene,
«bendito sea el que viene
en el nombre del Señor».
¿No llegáis los tres?
GENTILIDAD A mí,
hasta que sepa quién es,
no me toca.
LOS DOS Ni a mí.
JUDAÍSMO Pues
yo he de recibirle así.
INOCENCIA Ni el Gentil, ni el Paganismo,
señor, ni la Idolatría
te muestran el alegría
que te muestra el Judaísmo.
SEMBRADOR Quiera el cielo dure en ella
y no se mude después.
JUDAÍSMO Déjame echar a tus pies
fértil palma, oliva bella,
para que pueda mejor
decir quien triunfos previene:
«bendito sea el que viene
en el nombre del Señor».
Dentro grita de villanos, y salen con instrumentos,cantando y bailando, la Cizaña, la Ira, la Niebla y el Cierzo, y Músicos, y Asia y las demás se van introduciendo en el baile a su tiempo
IRA Venid, labradores,
venid a la siembra,
que ciento por uno
ofrece la tierra.
TODOS Venid, venid,
venid a la siembra,
que ciento por uno
ofrece la tierra.
IRA Porque el sembrador
de virtud inmensa
sale con el día
a hacer su cosecha.
TODOS Venid, venid,
venid a la siembra.
Sale Asia
IRA Recíbale ufana
Asia la primera
pues que su venida
empezó por ella.
TODOS Venid, venid,
venid a la siembra,
que ciento por uno
ofrece la tierra.
Sale África
IRA África la siga
a su triunfo atenta,
y después Europa
ufana y contenta.
América luego
se siga tras ella,
y en tonos alegres
prosiga la letra,
y todos festivos
músicas y fiestas
digan, repitiendo
en tonos y letras…
TODOS Venid, labradores,
venid a la siembra,
que ciento por uno
ofrece la tierra.
CIZAÑA Mayorales de la tierra,
que por todo el universo
poseéis las heredades
que os dio en patrimonio el cielo,
peregrinos labradores
quizá de mejor imperio,
que ninguno de vosotros
somos los que aquí nos vemos:
a merced de la labor,
del afán y del desvelo,
la fatiga y el cuidado,
vivimos del sudor nuestro;
habiendo a la fama oído
que aquí es la siembra, queremos,
llamados de la fatiga
aun antes que del sustento,
saber si habéis menester
por ventura jornaleros
que vuestros campos cultiven,
constantes al sol y al hielo
sin que en ellos descaezca
el nunca cansado aliento,
ni a los ardores de julio,
ni a las escarchas de enero,
porque son gente que está
muy enseñada a tormentos.
JUDAÍSMO Seáis bien venidos, que aunque es
para recibiros presto,
porque aún no del grano están
ajustados los conciertos,
podrá ser que concertados
quedéis en servicio nuestro,
ajustándoos cada uno
de vosotros con el dueño
que os haya menester.
CIERZO Pues
tratad del interés vuestro,
que aquí esperaremos.
JUDAÍSMO Todos
a la orilla nos sentemos
del mar, y oigamos qué nueva
siembra trae este extranjero
a nuestros campos, que dice
que ha de dar por uno ciento.
TODOS Dices bien, vamos tomando
por las arenas asiento.
Siéntanse, y el Sembrador queda aparte y en pie,y detrás de él la Inocencia y el Lucero
IDOLATRÍA ¡Qué hermosa es la labradora!
¡No vi en mi vida más bello
prodigio!
CIERZO La Idolatría
en ti los ojos ha puesto.
INOCENCIA Grande multitud de gentes
se han juntado en el desierto
para oírte y solo dudo
qué han de comer todos estos.
SEMBRADOR Con poco pan que haya, sobra.
INOCENCIA ¿Con poco?
SEMBRADOR Sí, porque siendo
repartido de mi mano,
el bocado más pequeño
satisfará tanto como
si uno le comiera entero.
INOCENCIA Sí será; mas hasta ahora
no entiendo tus sacramentos.
JUDAÍSMO Ya todo el orbe a tu voz
está, sembrador, atento:
dinos, ¿qué semilla es esta?
SEMBRADOR Sí haré, silencio.
TODOS Silencio.
Cantando bajo
SEMBRADOR La semilla que yo traigo
a plantar en vuestros pechos,
la palabra es de mi padre,
de quien enviado vengo,
significada en el trigo
que trae esa nave dentro
de sus entrañas, porque
palabra y trigo es lo mesmo
en el místico sentido,
pues ambos dicen aumento
de la vida y de la gracia.
CIZAÑA Bien temí yo todo esto.
SEMBRADOR Quien tuviere orejas oiga
y quien tuviere ojos luego
vea, que no cuantos tienen
orejas y ojos es cierto
que ven y oyen, porque hay
algunos que mal atentos
están con orejas sordos,
bien como con ojos ciegos.
Mirando a la Cizaña
IDOLATRÍA Por mí lo dice, que estoy
en una beldad suspenso.
Inquietándose
JUDAÍSMO O por mí, que estoy dudando.
PAGANISMO O por mí, que estoy durmiendo.
GENTILISMO Todos te oímos, prosigue.
SEMBRADOR Sí haré, silencio.
TODOS Silencio.
SEMBRADOR La palabra de mi padre
es la semilla que vengo
a plantar; quién es mi padre
me preguntasteis primero,
y aunque entonces respondí,
a responder ahora vuelvo
que sepáis de mí y sabréis
de él; y volviendo al concepto
de que es trigo su palabra,
lo declarará un ejemplo.
Por más que contra los campos
las inclemencias del tiempo
su saña esgriman, talando
el verdor de sus imperios,
ya en las frutas, ya en las flores,
no os desconsoléis por eso
hasta que toque en las mieses
la ruïna, siendo incendio
o la Langosta o la Niebla,
o la Cizaña o el Cierzo;
porque como el pan no falte,
en los humanos recreos
de las flores y las frutas
falta el gusto y no el sustento;
y así, aunque os falten riquezas,
dichas, aplausos, trofeos,
si no os falta la palabra
de Dios, nada os falta, puesto
que ella es sustento del alma
y esotras flores del cuerpo.
Luego si en latino idioma
verbo y palabra es lo mismo,
y la palabra es el trigo,
en el pasado argumento
podrán pan, verbo y palabra
obrar algún sacramento
en que se hace carne el pan,
ya que se hizo carne el verbo;
bien que de distinto modo,
pues fue por unión aquello
y, mudando el pan sustancia,
es por conveniencia aquesto.
JUDAÍSMO Aunque escucho sus razones,
ni las alcanzo ni entiendo.
PAGANISMO Yo tampoco; mas ¿qué mucho,
si al escucharlas me duermo?
IDOLATRÍA Yo nada oigo, porque yo
solo en mirar me divierto.
Mirando a la Cizaña
GENTILIDAD Prosigue, que es tu doctrina
rara.
SEMBRADOR Silencio.
TODOS Silencio.
INOCENCIA De los que oyen un sermón,
los cuatro son cuatro ejemplos:
uno ni entiende ni quiere
entender; otro, suspenso
en mirar una hermosura,
se divierte en pasatiempos;
otro se duerme, y de cuatro,
apenas está uno atento.
SEMBRADOR Probado que simbolizan
trigo y palabra, en los medios
necesarios, al vital
y espiritual sustento,
paso a que, como es forzoso
que para dar fruto inmenso
el sembrado trigo muera,
y corrompido y deshecho
se entierre, pues enterrado
da un grano en su espiga ciento,
así también la palabra
de Dios da el fruto muriendo,
que esto es trocarse un caduco
ser por otro ser eterno.
Quien quiera dar fruto muera
a los humanos afectos;
muera a sí mismo quien quiere
vivir feliz asimesmo;
porque el que la vida ama,
que no ama a su alma es cierto,
siendo el amor de la vida
del alma aborrecimiento.
Esta palabra es el trigo
que en las cuatro partes dejo
hoy de la tierra sembrado,
de cuya unión os ofrezco
que trigo y palabra sean
un divino sacramento
para el mayoral que dé
sazonado fruto bueno
en la parte de la tierra
que puso a su cargo el cielo
y así, cuidado, cuidado
de que en los campos amenos
estén, cuando yo a cobrar
vuelva, primicias y diezmos.
Vase el Sembrador, el Lucero y la Inocencia
ASIA Y JUDAÍSMO Oye…
ÁFRICA Y PAGANISMO Aguarda…
EUROPA Y GENTILIDAD Escucha…
AMÉRICA E IDOLATRÍA Espera…
Los dos primeros con furor, los dos segundos despertando asustados, los dos terceros con admiración y los otros dos con blandura
JUDAÍSMO … que mi cólera…
ASIA … mi fuego…
PAGANISMO … que mi ignorancia…
ÁFRICA … mi olvido…
IDOLATRÍA … mi discurso…
AMÉRICA … mi talento…
GENTILIDAD … mis confusiones…
EUROPA … mis dudas…
LOS OTROS CUATRO nadie dice mis tormentos…
UNOS … no consienten…
OTROS … no permiten…
Sale Inocencia
INOCENCIA Deteneos, deteneos.
Cada uno con su afecto
TODOS … tan nuevas proposiciones.
IRA Quedó en África suspenso
a su voz el Paganismo.
NIEBLA Bien como en Europa luego
la Gentilidad dudosa.
CIZAÑA Y en América tras ellos
la Idolatría ignorante.
CIERZO Y escandalizado y ciego
en el Asia el Judaísmo;
atención a sus afectos,
para dar a quien le toca
la ruina de todos estos.
JUDAÍSMO Habiendo todos oído
un escándalo tan nuevo
como que trigo y palabra
haya de ser sacramento,
haciéndose carne el pan
porque se hizo carne el verbo,
¿no tratáis de su castigo?
ÁFRICA Y PAGANISMO No, porque yo no lo entiendo.
AMÉRICA E IDOLATRÍA No, porque yo no lo alcanzo.
EUROPA Y GENTILIDAD No, porque yo no lo niego.
JUDAÍSMO Yo, sí, y yo de sedicioso
hacerle la causa pienso.
EUROPA Pues hasta saber en qué
la verdad de ese misterio
consiste, ¿te alteras?
JUDAÍSMO Sí,
y he de seguirle poniendo
espías a sus pisadas
hasta ver qué fundamentos
tienen sus proposiciones,
y de no darlos, protesto
darle muerte.
INOCENCIA No le sigas.
JUDAÍSMO ¿Pues quién eres tú, que en medio
de mí y de él te pones, cuando
yo le busco y él va huyendo?
Luchan los dos
INOCENCIA Soy la Inocencia.
JUDAÍSMO Desvía.
INOCENCIA Detener tu furia tengo
en su primer riesgo.
JUDAÍSMO Aparta,
o me vengaré primero
en ti que en él derramando
tu sangre.
INOCENCIA Feliz padezco
porque él se escape de ti.
Saca un puñal el Judaísmo y da a la Inocencia y la ensangrienta el rostro
JUDAÍSMO Pues muere tú.
CIZAÑA Airado y fiero
en la Inocencia ha vengado,
quedando en ella sangriento,
su rencor el Judaísmo.
INOCENCIA ¡Piedad, piedad!
JUDAÍSMO Ni la tengo,
ni la he de tener.
ÁFRICA Bien haces:
venga en inocentes pechos
esta venida.
INOCENCIA ¡Ay de mí!,
¿con sangre no te enternezco?,
¿son de piedra tus entrañas?
JUDAÍSMO De piedra son.
INOCENCIA A mi dueño
vuelvo bañada en mi sangre.
Vase
JUDAÍSMO Ve, que yo también, volviendo
al primer discurso, digo
que son de piedra, supuesto
que no echa en ella raíces
esta siembra.
CIERZO Según eso,
trigo sin raíz y en piedra
el talarle toca al Cierzo.
Generoso mayoral,
no desconfíes tan presto
de que no pueda dar fruto
la semilla de este nuevo
trigo; haz experiencias tales
que le abandones resuelto
de su verdad, esto es,
que entres contigo en consejo
y consultes tus rabinos,
escribas y fariseos,
y en tanto, cuidando yo
de tus sembrados, me ofrezco
ver si dan o no dan fruto
en el Asia sus intentos.
ASIA Dice bien, y aunque es volcán
tan abrasado mi pecho,
que siendo de piedra fuera
esconde la llama dentro,
podrá ser que alguna parte
se fertilice.
JUDAÍSMO Yo quiero,
bien que a pesar de la saña,
de la ira y del despecho,
fiar mi esperanza en ti,
mostrando el mudado afecto
cuanto hoy en el Asia está
prevaricado mi pueblo,
sin creer ni dudar, y así
cuida desde hoy, extranjero
labrador, de esos sembrados;
si bien dudo, si bien temo,
¡qué confusión!, ¡qué delirio!,
¡qué frenesí!, ¡qué tormento!,
que darte a ti mi esperanza
es como dársela al viento.
Vanse
CIERZO ¡Si bien lo supieras! Ya
del Judaísmo protervo
yo las pedregosas tierras,
Cizaña, a mi cargo tengo.
Vase
EUROPA Y tú, África, ¿qué dices
de este extraño, de este bello
sembrador?
ÁFRICA Si verdad digo,
yo sepultada en el sueño
de mi mayoral estuve,
y así de nada me acuerdo.
PAGANISMO Y haces bien, que yo, cansado
de oír tan vanos presupuestos,
los dejé a la flojedad
de mi ley: ni los repruebo
ni apruebo; bien puede ser
este algún profeta, pero
no siendo uno que yo aguardo,
que ha de dar a mis imperios
nuevo ser y nueva ley,
dejar sus semillas pienso
perdidas en el camino
que le ha de pisar viniendo.
CIZAÑA En el camino le deja
este las semillas.
IRA Luego
de las aves de rapiña
será su grano alimento.
A mí esta parte me toca,
pues solo en iras padezco.
Aunque haces bien, como dices:
déjalas en este puesto;
por si prende en los caminos
alguna mies, será bueno
cuidar de ella, y si me das
licencia a mí, yo te ofrezco
el cuidado.
PAGANISMO Con los dos
ven, aunque en África creo
que será ocioso el cuidar
de esta sementera, puesto
que no es su sembrador
el profeta que yo espero.
Vanse
IRA Ya África, Cizaña, está
en poder de mi veneno;
yo talaré sus campañas
en los primeros renuevos
que dé el trigo, pues la Ira
soy que se alimenta de ellos.
Vase
GENTILIDAD Tú, Europa, ¿qué sientes de esta
novedad?
EUROPA No sé qué siento.
Por una parte me hace
fuerza este raro argumento
de que son palabra y trigo
viandas del alma y del cuerpo,
y por otra me hace duda
el cómo puede ser esto
de que sea carne el pan
porque se hizo carne el verbo.
GENTILIDAD En este sentido yo
estoy, y por más atento
que estuve no lo entendí,
bien que pretendí entenderlo,
y así entre las confusiones
de uno y otro enigma pienso
labrar la tierra por ver
lo que gano o lo que pierdo.
CIZAÑA La Gentilidad de Europa
hoy, oscura Niebla, temo
que es la sazonada tierra
que ha de dar por uno ciento,
porque duda con piedad
y busca el conocimiento.
NIEBLA Pues no le temas, que cuando
el grano conciba el seno
de sus entrañas y llegue
en ellas hasta su aumento
granado, le anublarán
sus verdores, desluciendo
las nieblas de la Herejía
que yo a derramar me atrevo,
infestando en ella el pan
Arrio, Calvino y Lutero
con la neguilla, que es
la semilla que yo engendro;
si para esa sementera
son menester jornaleros,
yo me quedaré a servirla.
GENTILIDAD La fineza te agradezco.
EUROPA Ven, que contigo mejor
cuenta que todas dar pienso
cuando se cobre el tributo
de las primicias y diezmos.
NIEBLA Mal sabes quién va contigo,
pero tú lo sabrás presto.
Vanse
CIZAÑA Y tú, América, ¿qué dices
de esta siembra?
AMÉRICA Como tengo,
siendo su venida al Asia,
tanto mar y tierra en medio,
estoy lejos de pensar
si es verdad o no.
IDOLATRÍA Y tan lejos
como están de tu hermosura,
zagala, mis pensamientos.
CIZAÑA ¿Lejos están?
IDOLATRÍA Sí.
CIZAÑA Y decidme,
¿ese es favor o desprecio?,
que estar lejos no es amar.
IDOLATRÍA Sí es, que sin merecimiento
siempre está lejos amor
por más que esté cerca el dueño.
CIZAÑA ¿Tan presto amáis?
IDOLATRÍA Mucho ha
que yo os amo.
CIZAÑA ¿Mucho?
IDOLATRÍA Es cierto
que ha mucho que adoro al sol.
CIZAÑA ¿Cómo vos consentís esto?
¿No tenéis celos?
AMÉRICA No soy
dama ni esposa, supuesto
que soy tierra que posee.
CIZAÑA ¿Qué dama no es tierra? Pero
dejemos moralidades
que aunque de oíros me huelgo,
a lo que importa volvamos:
¿qué habéis vos sentido de esto?
IDOLATRÍA Yo en tu beldad divertido
de otra cosa no me acuerdo.
Rico soy; no he menester
labrar el campo; mi imperio
está sembrado de minas
que de oro y plata los senos
de América me tributan.
CIZAÑA ¿Porque sois rico, en efecto,
no cuidáis de otra labor?
IDOLATRÍA No.
CIZAÑA Pues voyme, según eso,
que aquí no soy menester
y con ricos pierdo tiempo.
IDOLATRÍA Esperad, que por vos sola
tratar de la siembra quiero
porque vos vais a cuidar
de ella.
CIZAÑA El ir con vos acepto;
id delante, que ya os sigo.
IDOLATRÍA Sí haré, aunque es contrario efecto
del común.
CIZAÑA ¿Cómo?
IDOLATRÍA Como ir
tras el sol cada día vemos
el girasol, pero no
ir al sol tras él.
Vanse
CIZAÑA Ea, ingenios,
ya en cuatro partes de tierra
y en cuatro ritos tenemos
en metáfora asentada
la letra del Evangelio:
Asia con el Judaísmo
significa los protervos,
los duros de corazón,
que oyen sordos y ven ciegos,
y nunca echando raíces
los auxilios en sus pechos,
se los roba cualquier aire,
significado en el Cierzo;
en África y Paganismo
se dan a entender aquellos
que perezosos y flojos,
con olvido de sí mismos,
no hacen nada de su parte,
y así, sin dar ni aun primero
paso hacia el fruto, se hallan
sepultados en el sueño,
de fantásticas langostas
robados sus pensamientos.
Europa (¡ay de mí!), a quien hoy
atenta a dioses diversos
tiene la Gentilidad
y oye dudando y creyendo,
significa a aquellos que,
para lo mejor dispuestos,
aun el rato que son malos
tienen visos de ser buenos,
si bien se ponen delante
nieblas de humanos afectos,
que si la luz no les quitan,
se la turban por lo menos.
América poseída
de idólatras devaneos,
en la opulencia llevada
de riquísimos imperios,
da a entender los poderosos,
que solo a su gusto atentos
tratan de amores, regalos,
delicias y pasatiempos;
y así la Cizaña, que es
inútil hierba que haciendo
lisonja con sus verdores
aja el fruto y nace en ellos,
mostrando ser las riquezas
flores a la vista, pero
al tacto abrojos y espinas,
que con verdores supuestos
hieren desde cerca cuanto
lisonjean desde lejos.
Y pues hasta aquí la glosa,
vuelva el Judaísmo al texto.
Vase. Sale el Judaísmo asombrado
JUDAÍSMO ¿Dónde mis discursos van,
si nunca he de creer protervo
ni que se hizo carne el verbo
ni que se hará carne el pan?
Mas, ¡ay!, que si a vista están
de sus obras mis porfías,
tal vez creo que es Elías
este nuevo sembrador
y tal lejano esplendor
me dice que es el Mesías,
pues allá serlo acredita
que a mil con un pan sustenta,
allí espíritus ahuyenta,
allí muertos resucita,
allí enfermedades quita,
allí la falta previno
del vino al architriclino
en las bodas de Canaán,
luego carne hará del pan
quien hizo del agua vino;
y pues señales me da,
cuidar de sus mieses quiero:
¡peregrino jornalero!
Sale Cierzo
CIERZO ¡Oh mayoral!
JUDAÍSMO ¿Cómo va
a Asia con la siembra?
CIERZO Ya
la primera raiz prendiendo
va, aunque entre piedras naciendo,
porque (¡ay, infelice!) cuando
vas tú a lo mejor dudando,
va ella a lo mejor creciendo.
Sale el Asia cantando, con corona de espigas verdes
ASIA De maná se coronan
mieses y plantas
con el bello rocío
de la mañana.
CIERZO Vuelve a ver de mis fatigas,
y bien que fatigas son,
el cuidado en la sazón
(¡ay, cosechas enemigas!)
que la coronan de espigas.
JUDAÍSMO ¡Oh qué hermosa estás, qué ufana,
Asia, con esa temprana
mies que sobre tu cabello
borda de aljófar el bello
rocío de la mañana!
ASIA De maná se coronan
mieses y plantas,
que aqueste es el rocío
que hoy llueve el alba.
A los dos agradecida
empieza el fruto a su flor,
si ya no es el sembrador
que me dio con su venida
nuevo ser y nueva vida.
JUDAÍSMO ¡Él es hombre prodigioso!
CIERZO ¿No dirás que escandaloso?
Pues eso solo es querer,
no estimar ni agradecer
la falta de mi reposo.
Bueno es que tú le atribuyas
lo que en mí es desvelo fiel;
y tú, di, ¿qué has visto en él
para que tan ciega arguyas
que son maravillas suyas?
ASIA Yo enfermos le vi sanar.
JUDAÍSMO Yo muertos resucitar.
CIERZO ¿Y sabéis si esa virtud
es suya o de Belcebú?
JUDAÍSMO No lo sé, pero a pensar
he llegado que hay en él
no sé qué luz de Mesías.
CIERZO ¿Que dirá de eso Isaías,
habiendo dicho Daniel
que, turbando los serenos
aires de mil nubes llenos,
vendrá esa gran deïdad
con pompa y con majestad
de relámpagos y truenos?
Y estoy viendo que profanas
los cómputos suyos, pues
aún el número no ves
cumplido de sus semanas,
y así a quien sigue tan vanas
opiniones dejaré,
y a otro mayoral me iré
que a mí me agradezca el fruto
que dé su tierra en tributo.
JUDAÍSMO Oye, aguarda.
CIERZO ¿Para qué?
JUDAÍSMO ¿Para qué? Nuevos desmayos
tus argumentos me dan…
Dice bien: ¿dónde, Asia, están
los relámpagos y rayos?
¿Dónde los floridos mayos
que en todos estos confines
llevan rosas y jazmines?
¿Dónde el dosel de las nubes?
¿Dónde el trono de querubes
en alas de serafines?
No te vayas, que un error
no ha de echar raíz en mí.
CIERZO ¿En efecto fue error?
JUDAÍSMO Sí.
CIERZO Pues ahora me iré mejor
llevándome fruto y flor.
Quítale la corona
JUDAÍSMO ¿Qué haces, villano?
CIERZO Te aviento
esta pompa.
ASIA ¿Pues qué intento
mis frutos hace infelices?
CIERZO Frutos con pocas raíces
así se los lleva el viento.
Vuela con la corona de su mano y vase
ASIA ¡Ay de mí! ¿Qué cierzo helado
mis entrañas penetró?
JUDAÍSMO ¡Ay de mí! ¿Quién me robó
toda la hermosura al prado?
ASIA ¿Quién yerta y triste ha dejado
mi lozanía?
JUDAÍSMO ¿Y quién ya
a mí presumir me da
que aquestos temblores son
la cuartana del león
de la tribu de Judá?
ASIA ¿Qué diezmos al sembrador
ni primicias se podrán
dar si mis campos están
sin hoja verde ni flor?
JUDAÍSMO Eso es consultar mi error
a otras sinagogas; ven
a África, que en ella es bien
que para pagar compremos
algún trigo.
ASIA Si podemos
conseguir que nos le den.
Dicha será. ¿África bella?
Sale África y el Paganismo
JUDAÍSMO ¿Generoso Paganismo?
ÁFRICA ¡Oh, Asia hermosa…
PAGANISMO ¡Oh, Judaísmo…
ÁFRICA … ¿qué nuevo rumbo…
PAGANISMO … ¿qué estrella…
LOS DOS … a esta parte os trae?
JUDAÍSMO En ella
la falta que padecemos
de pan reparar queremos:
¿cómo tus mieses están?
PAGANISMO No sé, que como a ese pan
aquellos raros extremos
de carne y palabra yo
tan poco o nada creí,
a una jornalera di
la parte que me tocó…
Mas esperad por sí o no:
zagala, ¿qué hay de la mies?
Sale Ira y trae unas cañas sin espigas
IRA Que aqueste su fruto es.
PAGANISMO ¿Pues cómo así le imagino?
IRA Como cayó en el camino
que otro ha de pisar después,
el grano o no prendió…
PAGANISMO ¡Graves
penas!
IRA … o si prendió…
ÁFRICA Di.
IRA … por las cañas…
PAGANISMO ¡Ay de mí!
IRA … sin dar espigas süaves
te le talaron las aves,
que de esta campaña son
numerosa inundación
de langostas que han nacido
engendradas de tu olvido
para tu persecución.
Vuelve a esas etéreas salas
del aire el rostro y verás
volar tus mieses sin más
raíces buenas ni malas
que en las que en picos y en alas
llevan tropas enemigas,
y porque de mis fatigas
tu dueño se satisfaga,
toma en aristas la paga
pues no puedes en espigas.
Dale las pajas y vase
PAGANISMO ¡Ay de mí!, que aunque no bien
di a esta siembra el pensamiento,
la tala del trigo siento
por el sembrador, a quien
es fuerza que cuenta den
mis obras.
JUDAÍSMO En un fin topa
nuestro mal, que a ti una tropa
vil, a mí un viento, talados
dejan.
PAGANISMO Pues nuestros sembrados
Europa enmiende.
LOS CUATRO ¡Ah de Europa!
Salen Europa y Gentilidad y ella trae unas espigas muy granadas
EUROPA Judaísmo, ¿qué me quieres?
GENTILIDAD ¿Qué me quieres, Paganismo?
JUDAÍSMO Entrambos con un fin mismo
venimos a ti, y pues eres
quien más fértil mies adquieres,
véndenos trigo.
EUROPA No haré
tal.
PAGANISMO ¿Por qué, Europa?
EUROPA Porqué
el que ves granado allí
nunca ha de faltar de mí
mostrando el negarle…
LOS CUATRO ¿Qué?
EUROPA … que el romano imperio y yo
jamás pudimos venir
en el modo de sentir
que a los dos os destruyó;
venga otra plaga, mas no
la que taló tu campaña:
vea el mundo que en tu extraña
ruina consejo no toma
la Gentilidad de Roma
ni sinagoga de España.
JUDAÍSMO ¿Tanto estimas de ese trigo
el logro?
GENTILIDAD Sí, mas no tanto…
PAGANISMO ¿Qué?
GENTILIDAD … que no te cause espanto
(si a los dos la verdad digo)
el dudoso fin que sigo
de imaginar que serán
espigas que ahora están
con aquesta lozanía
otra sustancia otro día.
Sale Niebla
NIEBLA Pues duda, anúblese el pan.
¿Mayoral?
GENTILIDAD ¿Qué hay?
Echa un velo a las espigas
NIEBLA Que el granado
trigo que en la mies dejaste
después…
GENTILIDAD … di…
NIEBLA … que de él dudaste
los frutos que aún no te ha dado,
con triste oscuro nublado
dañar sus espigas vi.
EUROPA ¡Ay, infelice de mí!,
que aun las que en mi mano están
oscureciéndose van.
GENTILIDAD Pues siendo todo eso así,
de esotra parte pasemos
del mar, y a América vamos
por si el daño remediamos,
ya que en remotos extremos
fértiles sus campos vemos
más que todos.
JUDAÍSMO De colores
esmaltados sus verdores
mueve el viento en blandas olas.
Sale la Cizaña
CIZAÑA Clavellinas y amapolas
son: no hay trigo donde hay flores;
así volveros podéis
sin esperar provisión,
que inútiles hierbas son
por más que flores miréis
cuantas de América veis
ceñir las sienes divinas.
¿Pero cuándo no son ruinas
las flores de la belleza,
ni viciosa la riqueza
dio mejor fruto que espinas?
Sale América con una corona de espinas entre algunas hojas y la Idolatría
JUDAÍSMO Luego ¿de las cuatro es ya
inútil nuestro cuidado?
ASIA A mí un viento me ha robado.
ÁFRICA A mí la langosta ha sido
quien mi mies ha destruido.
EUROPA A mí una niebla.
AMÉRICA Y a mí
una cizaña, a que vi
todo el verdor reducido.
IDOLATRÍA ¿Qué haremos, pues, qué diremos?
Y más que allí el sembrador
viene.
CIZAÑA El remedio mejor
para que de él nos libremos
es…
TODOS Di cuál.
CIZAÑA … que le neguemos
las tierras que poseímos
y el trigo que recibimos,
aunque después Juan arguya
que vino a la hacienda suya
y que no le conocimos.
Sale el Sembrador vestido de villano
SEMBRADOR Labradores de la vida,
que tenéis en los afanes
por tarea los alientos
y por jornal los instantes,
nobles padres de familias,
generosos mayorales,
que del ámbito del mundo
cultiváis las cuatro partes:
no tan presto a cobrar vengo
tributarios vasallajes
que me han de tocar por frutos
de la herencia de mi padre,
y así, no os asuste el verme
como acreedor, porque antes
vengo a ser entre vosotros
jornalero que constante
sea el primero que madrugue,
sea el primero que trabaje,
sujeto a las inclemencias
del sol, del agua y del aire,
porque a ninguno difícil
sea, sino a todos fácil,
la ley, pues la ayuda mía
hará su yugo süave,
a cuya causa me ha puesto
este vestido mi madre
de la tosca humanidad
de vuestro villano traje.
Compañero vuestro soy;
y así, decidme, contadme:
¿cómo va de la labranza?
¿Están ya las mieses grandes?
Porque no veo la hora
de que, cogidos los haces
y encerrados en las trojes
tras canceles de cristales,
igualmente se repartan
a los reparos del hambre,
con los ricos y los pobres,
los pequeños y los grandes,
porque en este sacramento
todos han de ser iguales.
JUDAÍSMO Yo responderé por todos;
no, no le responda nadie.
Extranjero sembrador,
que de tan remota parte
vienes, que todas las cuatro
del mundo hoy aún no lo saben,
¿quién eres?
SEMBRADOR ¿No me conoces?
JUDAÍSMO No.
SEMBRADOR Pues poco ha que arrojaste
a mis pies palmas y olivas.
JUDAÍSMO No me acuerdo de que tales
extremos hiciese; en fin,
¿qué es la pretensión que traes?
SEMBRADOR Ayudar a la labor
vuestra, porque os sean suaves
(ya lo dije) las tareas
cuando los diezmos me paguen.
JUDAÍSMO ¿A ti diezmos?
SEMBRADOR Sí.
JUDAÍSMO ¿Qué diezmos?
SEMBRADOR Los del Decálogo hablen.
JUDAÍSMO Pues ¿por qué a ti se te deben
diezmos de aquesas señales,
si Dios a mí me las dio?
SEMBRADOR Por heredero del grande
padre inmenso de familias,
que plantó la viña antes
y ahora la heredad arrienda.
JUDAÍSMO No en parábolas me hables,
que tu solo dices que eres
hijo suyo, y aquí nadie
hay que por tal te conozca.
SEMBRADOR Él y yo decirlo baste,
pues en tu ley está escrito,
como al Levítico pases,
que el testimonio de dos
es testimonio bastante.
JUDAÍSMO Es verdad; pero esta vez
puede la ley perdonarme,
porque yo no sé quién eres.
SEMBRADOR ¿Que soy el dueño no sabes
del trigo y de la palabra
que te dio esa intacta nave?
JUDAÍSMO No, no; y no me escandalices
con doctrinas semejantes,
con que en palabra y en trigo
algún sacramento guarden,
porque si eres galileo,
samaritano que traes
demonio, te daré muerte,
porque a mi pueblo no engañes.
Pónese de la parte del Sembrador el Gentilismo, deteniendo al Judaísmo
SEMBRADOR No traigo demonio.
GENTILISMO Espera,
Judaísmo, y no maltrates
bárbaramente a quien debes,
pues basta que no le pagues.
JUDAÍSMO ¿Cómo atrevido te pones,
Gentilidad, de su parte?
GENTILIDAD Como no hallo causa en él
yo para que tú le ultrajes.
CIZAÑA Sea mi cizaña ahora
el pueblo: causa hay bastante.
Al Judaísmo y a los demás
GENTILIDAD No hay causa.
CIZAÑA ¿No hay causa?
Sí hay,
pues hijo de Dios se hace.
GENTILIDAD Yo no me meto en quién sea;
mas sea quien fuere, baste
que pide su herencia.
JUDAÍSMO Pues
tome los frutos que hallare;
y pues fue palabra el trigo,
ni te admires ni te espantes
hoy de que como palabra
se la haya llevado el aire
y como trigo no dé
más que piedras, cuando cae
en mis entrañas, que son
más duras que pedernales.
¿Extranjero labrador?
Sale el Cierzo
CIERZO ¿Qué es lo que me quieres?
JUDAÍSMO Dale
a ese, que dice que es hijo
del mayoral…
CIERZO ¿Qué?
JUDAÍSMO … la parte
que le toca.
CIERZO Sí haré; toma
piedras que no llevó el fácil
soplo del cierzo, y pues vienes
a que con panes te paguen,
y no hay panes, sino piedras,
haz tú de esas piedras panes.
Levanta unas piedras
SEMBRADOR Sí hiciera, si de pan solo
hubiera de sustentarse
el hombre.
CIZAÑA ¡Ay de mí! Su voz
me estremeció.
Retírase el Cierzo y la Cizaña
JUDAÍSMO No cobarde,
no temeroso hacia atrás
te vuelvas, o si no, dame,
dame las piedras a mí.
Tómalas, y al tirarle se ponen delante África y Paganismo
PAGANISMO ¿Qué solicitas?
ÁFRICA ¿Qué haces?
JUDAÍSMO Que muera apedreado.
PAGANISMO Y ÁFRICA Tente.
JUDAÍSMO ¿Los dos os ponéis delante?
PAGANISMO Sí, para dar a entender…
JUDAÍSMO ¿Qué?
PAGANISMO … que el Paganismo parte
nunca en tus rencores tuvo.
JUDAÍSMO ¿Para qué son las piedades
si tan malos pagadores
sois como yo?, pues que darle
no podéis más que esas cañas
taladas, sin que se grane
tan solo una espiga en ellas,
y así, no estorbéis que pase.
Éntrase por en medio, quitándole las piedras de las manos
IDOLATRÍA Eso no, detente.
AMÉRICA Espera.
JUDAÍSMO ¿También, Idolatría, añades
estorbo a mis iras?
IDOLATRÍA Sí,
porque yo participante
de ellas no he de ser.
JUDAÍSMO Lo mismo
que hizo el Paganismo haces;
y así lo mismo es forzoso
que haga yo, que es acordarte
de que tampoco tú tienes
con qué el tributo le pagues,
pues solo has llevado agudas
espinas, y así, no trates
de estorbarme el paso.
GENTILIDAD Tente,
y no de esa línea pases.
Quítale la corona y aparta a los demás, y Europa y él se ponen en medio
JUDAÍSMO ¿Otra vez, Gentilidad,
tú te me pones delante?
EUROPA Y otras mil porque no digan…
JUDAÍSMO ¿Qué?
EUROPA … que él firmó sus ultrajes.
JUDAÍSMO ¿Qué importa que no los firme?
Y no estés tan arrogante,
pues tú también tienes nieblas
que el fruto desluzcan y ajen.
Ya desasido de todos
y no seguido de nadie,
cuerpo a cuerpo estoy contigo
siendo yo solo el que trae
Quita el velo a las espigas y pasa los diezmos de todos: toma
taladas cañas de parte
de los perezosos que
dejan que sus campos talen
Dale la caña descuidados pensamientos,
que son las inmundas aves
de cuyas tropas se puebla
la vaga región del aire.
Pónele la corona Toma esta corona que
con los verdores süaves
te ofrecen los poderosos,
teniendo entre sus celajes
cardos, abrojos y espinas
que las sienes te taladren.
Toma aquesta oscura niebla
con que los ojos te tapes,
de parte de los que dudan,
y aunque a creer se persuaden,
no pueden, porque les pone
velos la niebla delante.
Véndale los ojos con el cendal De parte de los protervos
que no creen tus verdades,
toma, después de las piedras
que te dije, estos ultrajes,
y mira qué frutos dan
del mundo las cuatro partes.
SEMBRADOR Ya lo veo, y aunque sean
baldones tan desiguales
a mi poder y a mi amor,
los acepto tan afable,
que siendo los yerros suyos,
es bien que de ellos me cargue
para que vean que propios
mi amor y poder los hace.
GENTILIDAD Mira al hombre cuál está;
no pasen más adelante
tus rigores, Judaísmo.
JUDAÍSMO ¿Qué dice el pueblo?
CIZAÑA (Infernales
espíritus mi cizaña
siembre en todos…) ¡Que le mates!
JUDAÍSMO Que le mate a voces pide
el pueblo.
GENTILIDAD No has de tocarle.
JUDAÍSMO Sí he de hacer, y este bastón,
que de tu mano quitare,
será el instrumento.
GENTILISMO Yo no
le doy.
JUDAÍSMO Sí haces, sí haces,
Quítale el bastón, de que se hace cruz que el cetro es tuyo, por más
que aquí las manos te laves.
GENTILIDAD No le toques.
PAGANISMO No le hieras,
ni el palo para él levantes.
JUDAÍSMO ¿Por qué no?
LOS DOS Porque a su lado
estamos.
Pónense a los dos lados, el Paganismo al izquierdo y el Gentilismo al derecho
JUDAÍSMO Fuerza no me hace
la razón; y pues los dos
os oponéis en librarle
de la muerte, delincuentes
ya sois, y así, no es bastante
que uno a la diestra y el otro
a la siniestra declare
el réprobo y elegido
bando, y que los dos se guarden,
para que yo entre otros dos
delincuentes no le mate.
Dale con la cruz y él la toma y suena terremoto
SEMBRADOR Perdónale tú, Señor,
que no sabe lo que se hace.
ÁFRICA Y PAGANISMO ¿Qué hiciste, bárbaro?
AMÉRICA E IDOLATRÍA ¿Qué
emprendiste?
EUROPA Y GENTILIDAD ¿Qué intentaste?
JUDAÍSMO No sé, no sé, porque ciego
quedé (¡ay, mísero!) al matarle…
Mas ¿qué mucho, si aun el sol
ciego quedó?
ASIA ¡Qué pesares!
ÁFRICA ¡Qué asombros!
AMÉRICA ¡Qué confusiones!
EUROPA ¡Qué penas!
TODOS En un instante
mortal delirio padecen
del mundo las cuatro partes.
SEMBRADOR Padre mío, padre mío,
¿por qué me desamparaste?
¿No hay en todo el mundo quien
reciba un yerto cadáver?
EUROPA Sí, que yo en estas espigas
que de sí la niebla esparcen
recibiré la sustancia
de tu cuerpo y de tu sangre.
GENTILIDAD Y yo también a tu lado
ayudaré a sustentarte.
SEMBRADOR Tú, Gentilidad, serás
mi heredera y tú el atlante,
Europa, de mi fe, donde
mi sacramento se guarde,
y así, llevadme los dos
para este efecto a la nave
que es la figura y la sombra
de mi Iglesia militante.
Terremoto y vanse, llevándole en medio
TODOS Segunda vez en batalla
los elementos se arden.
CIERZO Rompiendo a la ley el freno
de sí han salido los mares.
ÁFRICA Los vientos embravecidos
no hay cóncavo en que no bramen.
ASIA Forajidos de los cielos
huyen sus dos luminares.
IRA Y apagadas las estrellas
eclipsan su luz brillante.
PAGANISMO En varios cometas surcan
pájaros de fuego el aire.
NIEBLA Despavorida la tierra
todos sus sepulcros abre.
AMÉRICA Las piedras unas con otras
chocando pedazos se hacen.
IDOLATRÍA ¿Qué mucho, si al terremoto
no hay velo que no se rasgue?
CIZAÑA Toda la máquina hermosa
de los orbes celestiales
titubea, desplomada,
si se cae o no se cae,
y no siento tanto el ver
horror de eclipse tan grande,
como que otras dulces voces
salva hagan desde la nave,
confundiendo nuestro asombro
con sus acentos süaves.
Tocan chirimías, y se ven en la nave al Sembrador con la cruz en medio de Europa y la Gentilidad, y en el fanal hostia y cáliz
MÚSICA Si el trigo es palabra,
no se admire nadie,
pues es carne el verbo,
de que el pan sea carne.
JUDAÍSMO ¡Quién aquel triunfo no viera!
SEMBRADOR Este es el fruto, mortales,
de la sembrada palabra
sin que la cizaña baste,
ya que se hizo carne el verbo,
a que el pan no se haga carne,
pues en las blancas especies,
que son fanal de mi nave,
por un modo indivisible
están mi cuerpo y mi sangre.
CIZAÑA ¡Quién a esa voz las orejas
se tapara como el áspid!
JUDAÍSMO ¿Dónde iré yo que no pise
la sombra de mi cadáver?
Pero a Europa iré y en ella
causaré mayores males.
EUROPA Sabré desterrarte yo,
siendo en mí tu nombre infame.
JUDAÍSMO Volvereme al Asia.
ASIA Tente,
porque, desde aqueste instante,
de mí desterrado has
de buscar dónde albergarte,
viendo sobre mis almenas
los romanos estandartes.
JUDAÍSMO A África.
ÁFRICA A mí no te acerques,
que no he de darte hospedaje.
PAGANISMO Hace bien, que por seguras
no tengo tus amistades.
JUDAÍSMO A América.
AMÉRICA Yo no tengo
de permitir que a mí pases.
IDOLATRÍA Es verdad, que solo a Europa
han de dar paso mis mares.
JUDAÍSMO Pues ¿dónde desde hoy iré
vago y prófugo, que iguales
huyen de mí y me aborrecen
del mundo las cuatro partes?
LOS CUATRO Tan verdad es que, porque
tierra que pisar te falte,
para ti seremos todos
repúblicas de los aires.
Desaparécense los cuatro
JUDAÍSMO Faltome tierra en que tenga
domicilio, porque ande
siempre huésped forajido,
vagando una, y otra parte,
y no tanto me atormenta
esto como que en la nave,
cuando yo gimo, hagan salva
y porque yo lloro, canten.
MÚSICA Si es palabra el trigo,
no se admire nadie,
pues es carne el verbo,
de que el pan sea carne.
CIZAÑA ¿Qué importa que publiquéis
ese misterio admirable
si yo no lo he de creer?
Y ya que no fui bastante
a que no creciese el trigo
en una de cuatro partes,
nueva guerra te haré en ella,
siendo teatro admirable
Europa de mis victorias
cuando de ese pan negare
los misterios.
SEMBRADOR ¿De qué suerte?
CIZAÑA Sitiando mis estandartes
a la fe en su mejor reino
y villa, por asalto o hambre.
SEMBRADOR Cuando por hambre la sities,
no hayas miedo que le falte
trigo, porque hay Almudena,
que es casa donde se guarde.
TODOS ¿De qué suerte ha de ser?
SEMBRADOR Eso
lo dirá el tiempo adelante
en los triunfos que se siguen
de sacramento tan grande.
Y porque la alegoría
junto con el auto acabe,
volved a cantar vosotros
en dulces voces süaves.
TODOS Y MÚSICA Si es palabra el trigo,
no se admire nadie,
pues es carne el verbo,
de que el pan sea carne.
CIZAÑA También diremos acá,
bien que no en acentos tales:
de nuestros errores
no se admire nadie,
perdonando a quien
a vuestros pies yace.
Tocan chirimías, y cerrándose los carros se da fin al auto

Rechtsinhaber*in
Tracing Regularities in Pedro Calderón de la Barca's Dramatic OEuvre with a Computational Approach

Zitationsvorschlag für dieses Objekt
TextGrid Repository (2026). Calderón Drama Corpus. La semilla y la cizaña. La semilla y la cizaña. CalDraCor. Tracing Regularities in Pedro Calderón de la Barca's Dramatic OEuvre with a Computational Approach. https://hdl.handle.net/21.11113/4gbgx.0